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Querés espiar un poquito? ...” Mi teléfono dejó de sonar hace meses, el celular lo dí de baja por razones inconfesables, mi tablero sirve para planchar (la envidia de mis vecinas), mis colaboradores buscaron nuevos horizontes, mis clientes, otros (precisamente el hemisferio norte), mis obreros al sur.... Y yo me quedé aquí, con mi fiel Atenea, mi modernosa computadora. Y con mi creatividad, y mi voluntad... Y con mis frustraciones, mis experiencias, mis dudas, mis deudas, mi humor, y estas ganas infinitas de contarles cómo ser Arquitecta y no morir de desesperación, para nosotras, para nuestra posteridad, y para toda mujer que quiera habitar el suelo argentino, la losa del 4º o el paraíso!!Proyecto, dirijo y construyo mi propia historia : Otras buenas razones para comprarlo: Para reir, para llorar, para soñar, para pensar... 174 páginas en formato 14 x 20 cm.
Forma de pago: - Depósito en Caja de Ahorro N° 00206683013. del Bco. Itau de la República Argentina (desde cualquier sucursal).
MUCHAS GRACIAS!! Y que lo disfrutes!!
Un poquito más? ...“Y una que ideó la obra, ladiseñó, sacó los costos, te bancaste al cliente (o peor, pariente), a los obreros, a los proveedores, a los inspectores de la Muni, de Edenor, de Aguas Argentinas, los operarios de Cablevisión, la vecina de al lado de la obra, y la de atrás! Una que hizo los planos, los corrigió, los volvió a hacer, los volvió a hacer, los volvió a hacer.... los presentó ante los organismos pertinentes, te los corrigieron, los volviste a hacer, los volviste a presentar, etc. etc. etc. Te hiciste responsable de por vida, con tu firma, por la vida y obra de cuánto y cuántos te rodean, con palabra, obra y omisión! Además de sumarle prorrateado los 9 años de cautiverio en la facu, para obtener la preciada estatuilla. Para abreviar: “hiciste” la obra!. A vos – GILA!!- te corresponde (en caso de verdaderos “clientes”) el 10 % !! ¿Qué me decís? (Espacio para llorar...) Lavate la cara, ánimo que seguimos!, no te olvides que esto recién empieza.
Les convido un poquito más: ...” Así que cuando alguno me preguntaba por la pala, yo le alcanzaba una mamadera, en vez de membrana creo que sopletearon algún pañal con chiripá incluído. Algunos vagoncitos del tren de Agu fueron habilitados como minivolquetes; y el cochecito de Mariana, como carretilla. La parte romántica de la historia es la de las semanas que tuvimos que usar la escalera del carpintero para acceder a la planta de arriba por la ventana, mientras hormigonaban la definitiva. Recuerden que por mi título, yo ya contaba con amplia experiencia en estas lides. Pero mis pequeños no!Aunque para esa altura ellos ya se sentían viviendo como en un parque de diversiones, con el arenero mais grande do mundo!. Los andamios eran las montañas rusas de Dysney; encontraban desconocidos por doquier, como en el Tren Fantasma; en vez de plastilina, usaban mortero 1:3 reforzado; jugaban a los cow-boy con el soplete; y hacían de cheff con el Petrilac en el balde del albañil. Pero nunca, nunca! gracias a Dios! se clavaron un clavo oxidado o se cortaron con una chapa. Cuatro angelitos de la guarda cohabitaban con nosotros día y noche, y cuya protección, se plasmaba en sus caritas de felicidad, al caer rendidos a dormir! Otra materia impensada fue Mudanza 56. Esto es, cada semana te van corriendo de un rincón a otro, primero organizadamente de arriba aabajo, de derecha a izquierda, de más aquí a más allá. Te corren a vos con tus chicos, los muebles y tu marido. Incluídas las 172 cajas rotuladas. Entras en la danza del yesero, que te hace subir y bajar escalones para pasar de tu cuarto al de al lado; a la del vidriero que como ese día no pudo terminar te dejó media casa a la intemperie; a la de los pintores que empiezan un poco en cada rincón para que no puedas apoyarte en ninguno; al que va poniendo los zócalos como una oruga, recorriendo los talones de todos los que intentamos vivir en esa casa; a los entredichos del de aire acondicionado que se pelea con el yesero porque le tapó el conducto; al del capataz que perdió la pava del mate y asegura que la dejó con la terraja del plomero. Encima te pregunta a vos, como si vos la hubieras esondido a propósito!. Bueno, a decir verdad, hubiera sido una buena táctica, porque ya te usaron el escobillón sin permiso, las curitas y el dentífrico, el teléfono, los cigarrillos, la campera de tu yerno, el paraguas extra, la radio, el sillón del living, la parrilla del vecino, las bombitas de repuesto, y hasta el Citroen! Pero debo reconocer que fueron un encanto...Un día... hasta me enjuagaron un trapo de piso! La verdad, es que gracias a ellos mis hijos crecieron sanos y fuertes. Gracias a los estupendos bifes al asador que compartían todos los días. Sabían que esta humilde madre vegetariana a la fuerza, los mataba de hambre, porque cuando se supone que cualquier mujer normal está en la feria comprando papas, una está en la ferretería comprando arandelas. Cuando una mujer normal está zurciendo medias o arreglando un dobladillos, una madre-arquitecta está aprendiendo a enchufar los caños plásticos con Aqua system. Cuando una mujer normal está revolviendo la olla del puchero, una arquitecta está revolviendo con un palito la lata de 10 litros para preparar el “turquesa-cielo 24” con el que piensa darle al pasillo. Así que ante tantos imprevistos y previendo que mis hijos caigan desauxiados por inanición, mis albañiles decidieron alimentarlos correctamente durante un año y medio, tiempo prudencial para mantener una dentadura sana y unas neuronas en movimiento. Ya que de intimidades se trata, confieso aquí, que cuando meses más tarde, logré desalojar a todos mis ya casi “inquilinos”, sin obviamente haber llegado a las “terminaciones”, esto es, sin parquet ni alfombras, hubo días en que me empeñaba en barrer la carpeta. Aclaro para las mujeres normales, que en nuestra terminología, carpeta no es ni la del nene del colegio, ni la que tejió la abuelita al crochet. Es el piso de arena-cemento que te queda cuando no tenés plata para la cerámica que iría arriba. Bien, cuando los pelusones, miguitas y otras yerbas invadían “el solado” (piso para la gente normal), empuñaba la escoba con el fin de mantener la vivienda unifamiliar en buen estado de preservación. Enseguida aprendí, que barrer la carpeta, levanta más polvo del que saca. Así que apelé al viejo truco de “regar” el interior de mi casa, observen el grado de desquicio en el que ya me encontraba. Para ser más patético el cuadro, imagínenme recorriendo todos los aposentos con una gorra plástica transparente, de esas que vienen con la tintura, a modo de cofia, como la mamá de Mafalda, para no llenar mi ex - hermosa cabellera de esa sustancia volátil pegagosa, permanente, inmunda, roñosa, que me tenía HARTA!! Les cuento además, que a la mañana, al ir a ponerte la ropa, debías hacerlo parada en la cama (entendiste bien, no releas), “parada” en la cama, ya que corrías el riesgo de que largas huellas blanco-grisáceas quedaran impregnadas a tus pantalones, mientras recorrían el suelo hasta alcanzar tus piernas. Contábamos además con un práctico cepillito de uñas atado con un largo cordel, al picaporte de la puerta principal. (¿??) Cada vez que alguno salía de la casa, debía pasarse el cepillito por el calzado! para que los vecinos no hablaran de lo mugrosos que eran los nuevos vecinos, o sea, nosotros. Los fabricantes de cremas de mano, me deben la vida. Las ventas se incrementaron a cifras insospechadas en esas épocas. Lo bueno de hacer una casa en etapas, es que te la pasas festejando!. Nunca queda demasiado en claro, qué es lo que festejás: si por qué al fin te pusieron los cerámicos en el toilette, o quépor fin tenés otro baño para repartir a los usuarios. Si porqué revestiste la escalera con baranda y todo, o porque no tendrás que asistir al suicidio del mediano de tus hijos, que se empeñaba en saltar desde el entrepiso tipo Superman. Si porque embaldosaste la vereda o porque los perros barriales ya no tendrán su arenero-pipi-can particular!Si porque la mesada llegó a tu cocina o porque ya no tendrás que comer de la rotiseríade la vuelta. Si porque el turquesa-cielo-24 te quedó lindísimo o porque ya no tendrás que ir por ahí saltando latas y recogiendo cachos de lijas y pinceles por doquier. (Una mañana, semidormida, casi me lavo los dientes con una brocha Nº40 y me depilo las piernas con la espátula de Don Luis! ) Si porque el plastificado te quedó un espejo, o.... porque se fueron TODOS!!! Aún recuerdo ese glorioso día... Bueno basta, la última!, y después lo compran! Si?....”Llegamos a un punto, donde empiezo a sospechar, que ya me abandonaron en la odisea de ser Arquitecta, presiento el silencio tras las paredes (mampostería de 10, 15 o 30, como le decimos nosotras) (o tabiquería de Durlock para ser más actualizada). Pero si aún están leyendo, es decir, si se mueren de ganas de saber, como siguió la vida de esta devota de su profesión, pueden pasar varias cosas, a saber:
Ahora, cierra tus ojos (es un decir, sino no, no podés seguir leyendo), respira hondo, inhala profundamente introduciendo pensamientos positivos en tu mente, los vas llevando hacia tu chackra solar, los recibes con amor, exhalas las malas ondas, y te predisponés a acompañarme un rato más....O.K.?.......” atencion@arq-asumedida.com.ar
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